Un joven de 19 años factura 700.000 euros con un negocio de impresión 3D en el sótano de sus padres
Mike Satterlee, un joven estadounidense de 19 años, impulsó desde el sótano de la casa de sus padres un negocio de impresión 3D que facturó más de 700.000 euros. Según el relato, apenas se había graduado del instituto cuando puso en marcha la empresa, cuyo producto estrella se hizo viral en redes sociales. El propio Satterlee afirma que "ni siquiera lo considero trabajo".
















